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Todo para Galgos

Cómo cuidar de un Galgo

16 agosto, 2019

Los Galgos se han utilizado tradicionalmente como perros de caza, algo que ha requerido de gran precisión y velocidad para perseguir a sus presas. El galgo es la raza más rápida de perros, que puede alcanzar velocidades de hasta 72 kilómetros por hora, lo que explica su uso como perros de carreras a lo largo de la historia. Cuidar a un galgo implica la mayoría de cuidados típicos que podrían aplicarse sobre cualquier otro perro, como vacunas y chequeos regulares, pero los desgastes físicos que pueden sufrir fruto de su ejercicio suelen ocasionar que requieran algunos cuidados especiales.

Algunos consejos para cuidar de tu Galgo

  • Visita a tu veterinario regularmente: Mantén a tu galgo constantemente vacunado y sano, acude a revisiones periódicas para ayudar a prevenir. Preferiblemente, busca un veterinario con experiencia en Galgos, ya que su anatomía los hace más sensibles a la anestesia y otros medicamentos con respecto a otros perros de un tamaño y peso similar. Prevé la infección parasitaria, como la lombriz o la ténia, mediante medicamentos para la prevención de pulgas, garrapatas, o cualquier otro insecto que esté presente en tu entorno.
  • Aliméntalo bien: Dale a tu galgo alimento de calidad para favorecer la digestión y el cuidado de sus dientes. Si cambias su pienso, asegúrate de mezclar pequeñas cantidades de su nueva comida con su comida de siempre, y auméntala progresivamente reduciendo la comida original. Utiliza comederos para galgo altos para que pueda alcanzar su pienso sin necesidad de parar. Permite que tu galgo se alimente de manera libre, dejando comida fuera durante todo el tiempo, aunque también puedes racionarle la comida. Siempre debe tener agua limpia y fresca.
  • Mantén limpio a tu galgo: Dúchalo cuando empiece a parecer sucio, ya que lavarlo con champú con demasiada frecuencia puede dañar su piel. Utiliza un buen champú cada pocos meses para duchar a tu galgo, y cuando lo hagas asegúrate de limpiarlo y secarlo bien para no dejar resíduos del jabón en su piel. Sécalo del todo. Utiliza un cepillo de dientes suave al menos un par de veces a la semana para prevenir el sarro. No olvides de limpiar sus oídos con un algodón y un limpiador de oídos al menos una vez a la semana, para mantenerlas limpias y sanas.
  • Déjalo correr: Ejercita a tu galgo paseándolo al menos, una vez al día. Busca un lugar seguro y protegido donde pueda correr sin peligro de hacerse daño o perderse. Supervisa el tiempo que pasa fuera de casa, y utiliza una correa cuando sea necesario. Ofrécele juguetes de peluche, especialmente juguetes con sonido que le ayuden a jugar y hacer ejercicio mientras está fuera de casa.
  • Mantenlo cómodo: Los galgos no están muy cómodos sobre superficies duras (¿y quién lo estaría?), por lo que te agradecerá eternamente una cama blandita sobre la que descansar. Ofrécele agua fresca durante todo el verano, y mantenlo calentito durante el invierno para prevenir enfermedades. No lo dejes fuera de casa durante los tiempos extremos de verano o invierno para mantenerlo sano y seguro.

Algunos objetos que necesitarás para tu Galgo

  • Comederos y bebederos en altura
  • Correa
  • Cepillo suave
  • Cortauñas
  • Champú para perro
  • Cepillo y pasta de dientes
  • Cama de perro

Consejos útiles

  • A los galgos les gustan las rutinas, así que debes alimentarlo y pasearlo manteniendo, en la medida de lo posible, un horario muy preciso.
  • En términos generales, a los galgos les gustan mucho los niños y otros animales, siempre que estos se hayan «introducido» correctamente en la vida del animal. Supervisa todas las acciones entre tu galgo y cualquier nueva mascota o niño para prevenir problemas.
  • Debido a su altura, tu galgo puede alcanzar con facilidad las partes más altas de la cocina, lo que puede traducirse en que robará comida que no le pertenece con facilidad. Puede que lo disfrute, pero su estómago no lo hará. Mantén tu hogar limpio de alimentos que podrían hacer que tu galgo se alimente sin tu supervisión.
  • La comida dura y crujiente ayuda a prevenir el sarro.

Cosas a tener en cuenta

  • Los galgos tienen muy poca grasa corporal, por lo que las toxinas entran en su torrente sanguíneo con mucha facilidad. Consulta antes a un veterinario si quieres medicar por tu cuenta contra las pulgas o garrapatas, ya que tu galgo podría reaccionar negativamente a lo que podría ser una dósis normal para cualquier otro animal.
  • Un galgo correrá si se lo permites, y la velocidad está en sus genes. Nunca dejes que tu galgo corra fuera de tu control o supervisión. No lo ates a un poste o similar, ya que un «arranque» podría causarle graves daños cuando alcance el fin de la correa.
  • Debido a su reducida grasa corporal, un galgo es vulnerable a las condiciones de tiempo extremas, como exceso de frío o calor. No permitas que tu galgo pase más tiempo del necesario fuera de casa durante los tiempos más extremos. Tu galgo siempre debe tener agua al alcance sea cual sea el tiempo, y una cama caliente donde sentirse cómodo.

 

Referencias del artículo.